El 1 de enero de 1962, una fría mañana en Londres, cuatro jóvenes con instrumentos a cuestas llegaron a los estudios de Decca Records con un sueño entre manos. Estos jóvenes, llamados John, Paul, George y Pete, formaban una banda que pocos conocían: The Beatles. Lo que sucedió ese día marcaría un hito en la historia de la música, pero no como ellos esperaban. Una Audición que Prometía Cambiarlo Todo Decca Records era una de las disqueras más prestigiosas de la época. Para los Beatles, esta era la oportunidad perfecta de alcanzar el estrellato. Habían sido recomendados por Brian Epstein, su manager, quien confiaba plenamente en su talento. Durante la audición, interpretaron 15 canciones en una sola sesión, un repertorio que mezclaba versiones y temas originales. Los Beatles estaban nerviosos, pero emocionados, pensando que ese día podría ser el comienzo de algo grande. ¿Qué salió mal? A pesar de su entusiasmo, las cosas no salieron como esperaban. Mike Smith, el productor encargado de e...